Este año me trajeron los reyes (y papa noel, al conjunto) un mini horno. No es el mejor del mundo, ni el más potente, ni el más bonito, ni el más ... Pero para mí es suficiente. Tenía ganas de tener uno puesto que el grande de casa no funciona bien y nunca lo usaba.
Al principio me costó lo de calcular los tiempos, pero ya más o menos lo controlo. También he de decir que lo quería sobre todo para gratinar; pasta, sandwiches, etc. y para patatas, pizza ... y poco más; pero también cualquier alimento que se deje aprovechando que no es necesario añadir aceite ni otro tipo de grasas para la cocción. Esto da lugar a probar y probar y me gusta, además de ser entretenido...
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