viernes, 7 de agosto de 2009

La gran mosca... o mi gran oído

Siempre me he considerado de sueño ligero... pues me despierto fácilmente, pero nunca había sido partícipe de que me despertara el vuelo de una mosca a mitad de la noche. Y la mosca estaba en la habitación de al lado, ni siquiera me voló cerca ni se me posó.

Lo gracioso es que yo sólo había oído un ruido de patitas de animal (de alas nada) y mi imaginación iba por allá por el mundo de las cucarachas ... hasta el de los ratones.

Casi hago una nueva versión de los caza-fantasmas; con un spray de moscas en una mano y de cucarachas en la otra...y un montón de trapos para sellar las ranuras de la puerta (las "cuquis" son muy cabronas y pasan por debajo de las puertas, por la ranura entre el suelo y la puerta).
Al rato me empecé a mosquear (y lo puedo decir como juego de palabras...jaja) cuando los ruiditos coincidían con una mosca que había; cuando se posaba en el suelo se oían hasta las patitas !!! y no me había tomado nada !!
Así que con el spray para matar las moscas,,, cayó medio muerta al suelo; los ruiditos se oían en cada movimiento que hacía... y cuando fui a rematarla salió volando y se fue por la ventana.

Mosca 1 - Ana 0

Fue una noche muy larga, pero mejor eso no lo cuento, que me da vergüenza reconocerlo.

Demasiadas cosas nos parecen más grandes de lo que son porque las desconocemos. Otras cosas preferimos desconocerlas por lo grandes que puedan llegar a ser, por cuánto nos podría llegar a importar ...

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